El miedo, en su forma primitiva, es una emoción que experimentamos en nuestro cuerpo que nos prepara para huir y protegernos de una situación de peligro.  Si vemos que una persona nos va a atacar corremos para protegernos.  

También podemos sentir miedo de manera psicológica.  Esto sucede según el significado y el valor que le damos a una situación.  Podemos percibir una situación como amenazante cuando reconocemos que no tenemos los recursos para enfrentarla, así cada persona le asigna el valor a la situación de acuerdo a cómo la interpreta y los recursos que posee. 

El miedo puede ser una señal muy valiosa que nos indica que existe una desproporción entre la magnitud de la amenaza y los recursos que tengo para afrontarlo.

Las emociones en pocas ocasiones llegan solas.  Cuando experimentamos una emoción casi siempre hay una reacción en cadena.  Esto significa que no solo sentimos la emoción, sino que además reaccionamos interiormente a ella y esto genera una segunda emoción.  Por ejemplo, podemos sentir miedo y del miedo podemos experimentar vergüenza, humillación, rabia, impotencia, etc.

Compartiré contigo tres estrategias que te ayudarán a enfrentar el miedo y atreverte a emprender.  

Estrategia número 1 – Identifica en dónde se origina el miedo a emprender.  Muchos de estos miedos tienen su origen en la etapas tempranas de nuestro desarrollo.  Copiamos y aprendemos de nuestros modelos que son nuestros padres. En mi proceso de emprender me dí cuenta que el miedo a lanzarme lo aprendí en mi niñez.  En mucha ocasiones mis padres discutían situaciones de sus negocios frente a nosotros y por alguna razón las percibía como negativas.  

Estrategia número 2 – Una vez identificado el miedo.  Enumera los recursos que tienes para afrontarlo.   Identifica los recursos personales que posees y descubre cuales debes aprender o buscar ayuda.  Cuando decidí emprender tuve que aprender sobre las redes sociales y buscar mentoría sobre temas de negocio y mercadeo.

Estrategia número 3 – Sé amable contigo.  No eres un cobarde. La idea de la cobardía nace de un supuesto equivocado: que todos disponemos de los mismos recursos para enfrentar los miedos o las amenazas.  Reconoce los pasos que vas adelantando y celebra cada uno de ellos, todos son importantes.

Por último te invito a que conectes con eso que te causa miedo.  Imagina ese miedo como si estuviese enfrente de ti.  

      • ¿Cómo lo imaginas? 
      • ¿Qué sientes cuando lo ves? 
      • ¿Qué le quieres decir?

 

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